sábado, abril 07, 2007

Mis vacaciones

A diferencia de otros años, en este siento que las vacaciones no fueron suficientes para hacer lo que quería o al menos para descansar como Dios manda, pero qué se le va a hacer...


Los primeros días de la semana los pasé tranquilos. En casa o saliendo al cine, comer o cenar. Estuve también tomando unos tutoriales en línea de Microsoft sobre el Robotics Studio para aprender cómo usarlo mejor, porque después en el trajín diario no me queda mucho tiempo para poderme concentrar en tales cosas. Renté también películas, como la de "Children of Men"... nada realmente extraordinario.


El jueves por la mañana salí rumbo a Morelia. La noche anterior le había escrito a mi buen amigo Luis Miguel para decirle que iría y pues ya estando allá nos reunimos. Hice cosa de dos horas (¡!) desde GDL a Morelia, llegamos a comer en un lugar llamado 630, que se encuentra sobre la Av. Madero, justamente en ese número. Es un restaurant en el que hay que tocar para que le abran a uno. Muy simpático el concepto, pues no admiten niños. El lugar es una galería, así que podrán imaginarse que no es concebible dejar que los pequeños anticristos anden por ahí correteando. Yo pedí un filete a la Ciruela que estaba realmente delicioso. Lo acompañamos de un delicioso vino tinto y una buena conversación sazonó muy rico la comida.


Después de eso, a buscar hotel. Como la decisión de viajar a Morelia había sido tomada la noche previa, pues no hice reservaciones. Después de un rato de tratar de encontrar algo en la zona centro (iluso de mi), desistí y me dirigí rumbo a la Fuente de las Tarascas, donde se supone debía encontrar un Best Western o algo así, pero para no perder la costumbre, me extravié con la suerte de que intentando recuperar el rumbo fui a parar a el hotel "Diana del Bosque", donde había habitaciones libres. Un hotel modesto, aunque caro para lo que ofrecía, pero supongo que se debía a los días de que se trataba y pues fue el costo también de no planear las cosas adecuadamente. Pero bueno, al menos eso solucionó el problema de encontrar dónde descansar. Descansamos un poco, un buen baño y Luis pasó para llevarnos a un bar que está en el centro de Morelia. Muy rico, desde el patiecillo del mismo (que se encuentra en la parte superior) se ven las torres de la catedral, muy iluminadas. Tomamos unas cervezas, platicamos a gusto y ya luego nos regresaron al hotel.


El viernes yo quería desayunar Uchepos (he visto que hay quienes lo escriben con "h", huchepos", supongo que proviene del purépecha y como no lo hablo, ignoro cuál sea la más correcta). Total que me recomendaron ir al mercado Independencia, y aunque lo encontré sin problema, cuando quise encontrar estacionamiento fui a dar al centro... ja ja. Total que dejamos el coche, caminamos y finalmente terminamos desayunando en los portales, en el restaurant del Best Western. Mea culpa. Claro que pregunté si había uchepos y me dijeron que sí. Lo que no me dijeron era que parecían de esas muestras de medicina que luego le regalan a uno... miniatura. No sabía mal, pero era demasiado pequeño.... demonios.


Después de eso, nos dirigimos a Pátzcuaro, y aproveché para ir a Ihuatzio, un lugar en el que se encuentran unas ruinas purépechas muy interesantes. Hay que tomar un camino que empieza muy bien y de pronto se convierte en un empedrado que incluso me hizo pensar en regresarme, pero cosa de un kilómetro más adelante vuelve a estar bien y total que llegamos al lugar. Por mas sitios arqueológicos que visite, nunca dejaré de maravillarme de lo que hicieron nuestros antepasados. Estuvimos un rato ahí, tome algunas fotos y regresamos hacia Pátzcuaro. Caminamos por el pueblo, nos tomamos una cerveza para el calor (el pueblo estaba a reventar de turistas como nosotros), y luego fuimos a un restaurant llamado "Campestre Alemán" donde preparan unas truchas deliciosas. Luis y José nos alcanzaron ahí, comimos muy rico, regresamos a Pátzcuaro por un café y luego a Morelia. Más tarde salimos a un bar por el rumbo del Tec de Monterrey, llamado el "Altarcito", donde disfrutamos unas ricas cervezas con clamato. Regresamos a GDL a eso de las 2 de la tarde.


La verdad la pasé super rico, en buena medida gracias a la hospitalidad de mis amigos michoacanos. ;-)

4 comentarios:

The OC dijo...

Hey que bien que te la pasaste en estas vacaciones, Morelia es muy bonito y creo que eso de no plenear algunas veces sale caro, saludos y ya amerita una salidita por aquellos rumbos, esperamos hacerlo pronto :)

Gildardo Sanchez dijo...

Hola OC
Si, Morelia es precioso. Me fascina cómo han respetado y mantenido su centro colonial casi intacto. Algo que lamentablemente no ocurrió en Guadalajara.

Pero bueno, ojalá que se animen a darse una vuelta por acá. Si el tour incluye Guadalajara, no dejes de decírmelo, ¿zas?

Un abrazo

carurosus dijo...

Que bonito es Morelia!! Yo fui en semana santa hace 3 años, y me gustó muchísimo. Acá en chilangolandia no he podido encontrar unas enchiladas morelianas tan sabrosas como las que venden abajo de una iglesia de la que no recuerdo el nombre jeje. Un fuerte abrazo.

Gildardo Sanchez dijo...

Hola carurosus.
Si, Morelia me encanta. Han preservado maravillosamente su centro colonial y ahora lo tienen muy bien iluminado en las noches. Además, parece ser una ciudad segura, por lo que puede uno andar caminando por ahí sin la misma zozobra que en otras partes.
Parece ser que los uchepos más famosos están justo en ese sitio del que hablas. Ya en varias ocasiones que he ido me lo mencionan, pero por una u otra razón nada más no se me ha hecho ir. A ver si en el próximo viaje.

Un abrazo